Si después de recorrer todo el valle del Corb necesitas energía, hacer una parada en la calle Font de Santa Coloma de Queralt es una muy buena opción. Allí están Cal Racó, unos apicultores que trabajan de forma natural y que te explican todas las cualidades de la miel y sus derivados. En Cal Racó son apicultores de vocación y practican la trashumancia, mueven las abejas en busca de las flores, como siempre se había hecho. Si entras es imposible no irse cargado de miel.


