Maisa y Pablo, dos valientes que apostaron por un cambio de vida de la ciudad hacia el mundo rural para poder realizar su proyecto textil artesanal y siempre hecho a mano.
Sus valores los definen muy bien: Utilizamos materias primas de proveedores locales. Somos defensores a ultranza de lo auténtico, de la honestidad y de la competencia limpia. No somos seguidores de tendencias, preferimos guiarnos por nuestra intuición y lo que marca nuestro corazón. Nos negamos rotundamente a vivir de las poses. Nos encanta la soltura, el divertido y el respeto por lo diferente. Promovemos el sentimiento de compartir emociones y la alegría de compartir el gusto de traer algo único. Nos comprometemos a que nuestros productos estén fabricados bajo el sello de artesanía y 100% hechos a mano en España. Y si después os viene un poco de hambre, puede comprar unos buenos quesos artesanos en la quesería Sant Gil, que está en el mismo pueblo.
