Cuando recorres el valle con calma descubres aldeas tranquilas como el pueblo de Montblanquet, junto a Vallbona de les Monges, en plena Ruta del Císter. Un pueblo donde parece que el tiempo se ha parado y donde encuentras Ca l’Olier. Una casa de piedra situada en un tranquilo entorno rural y renovada por dentro con amplios espacios abiertos y con mucha claridad. Un alojamiento muy confortable donde disfrutar de la lectura y del «dolce far niente» que dicen los italianos



